¿Cuál es la diferencia entre alergia e intolerancia?
La alergia es una reacción del sistema inmune y puede desencadenarse con cantidades mínimas, con síntomas en piel, respiración o circulación, y en casos graves poner en riesgo la vida. La intolerancia es un problema para digerir un componente, depende de la cantidad que se coma, produce sobre todo molestias digestivas y no provoca anafilaxia. La intolerancia a la lactosa es el ejemplo más conocido y no es una alergia.
¿La alergia a alimentos se quita?
Depende del alimento y de la edad. Varias alergias de la primera infancia, como a la leche y al huevo, se superan con el tiempo en buena parte de los niños. Las de camarón, pescado y frutos secos suelen persistir. Por eso conviene revalorarlas periódicamente en lugar de asumir que son de por vida o que ya se resolvieron.
¿Puedo probar el alimento en casa para saber si ya lo tolera?
No. Si hubo una reacción previa, reintroducir el alimento por cuenta propia puede provocar una reacción grave sin nada preparado para atenderla. Esa prueba existe, se llama reto controlado y se hace bajo supervisión médica, precisamente porque es el momento de mayor riesgo.
¿Sirven las pruebas que analizan decenas de alimentos?
Los paneles amplios sin una sospecha clínica concreta generan positivos a alimentos que la persona tolera bien, y el resultado suele ser una dieta restringida sin beneficio. Existen además pruebas comerciales sin respaldo científico que prometen listas largas de alimentos a evitar; esas no deben usarse para tomar decisiones de dieta.
¿Y si es alergia al gluten?
Lo que suele llamarse así corresponde con frecuencia a enfermedad celiaca, que es autoinmune y no alérgica, o a sensibilidad no celiaca. Se estudian de forma distinta. El punto crítico es no retirar el gluten antes de hacer los estudios, porque se vuelven falsamente negativos y luego habría que reintroducirlo durante semanas para poder diagnosticar.
¿En bebés cómo se manifiesta?
En lactantes, la alergia a la proteína de leche de vaca puede presentarse con dermatitis, cólico persistente, sangre en las evacuaciones o rechazo a la fórmula. No siempre hay ronchas. Se valora con historia clínica, evolución con cambios en la alimentación y estudios cuando corresponden.
Ver alergia en niños.