Aguda
De días a pocas semanas
Es la más frecuente y muchas veces sigue a una infección, sobre todo en niños, o a un medicamento o alimento. Cede sola en la mayoría de los casos y el tratamiento busca controlar la comezón mientras pasa. No requiere un estudio extenso salvo que haya un sospechoso claro.
Crónica espontánea
Más de seis semanas, sin causa externa
Las ronchas aparecen sin un detonante identificable. En buena parte de los casos hay un mecanismo autoinmune de fondo, lo que explica por qué buscar alérgenos casi nunca da respuestas. Es frustrante para el paciente porque no hay nada que evitar, pero se controla bien con tratamiento sostenido y en muchas personas remite con el tiempo.
Inducibles
Con un desencadenante físico
Aquí sí hay un detonante reconocible. La colinérgica aparece con el calor, el ejercicio o el baño caliente, en forma de ronchas pequeñas y muy pruriginosas. Otras se producen por frío, por presión sostenida, por el sol o al rascar la piel, lo que se llama dermografismo. Reconocer cuál es permite evitar el detonante y anticipar el tratamiento.
Angioedema
Hinchazón profunda
Afecta capas más profundas y se ve como hinchazón de párpados, labios, manos o pies, con menos comezón y más sensación de tensión. Puede acompañar a la urticaria o presentarse sola. Cuando aparece sin ronchas y de forma repetida, se estudian causas específicas, incluidos algunos medicamentos para la presión arterial y formas hereditarias poco frecuentes.